El poliéster es el barniz para cuando el resultado tiene que impresionar. Es un acabado de altísimo contenido en sólidos que rellena la madera como ningún otro, logrando esa superficie espejada y profunda que ves en muebles de gama alta, molduras y carpintería de precisión.
A diferencia del poliuretano, que es versátil y apto para muchas situaciones, el poliéster está pensado para procesos industriales y semiprofesionales: aplicación a robot, rodillo o cortina. Cuando el resultado tiene que ser perfecto y repetible.
Una característica clave del 620030: su formulación tixotrópica permite aplicarlo en superficies verticales sin que descuelgue. Ideal para molduras, marcos de puerta y cualquier pieza que tenga perfiles complejos.